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FeSP Federación de Sindicatos de Periodistas - PDLI, 4 julio 2017

Posverdad y noticias falsas: dictadura de creencias y supercherías de un sistema mentiroso que se basa en robar el producto del trabajo

Semiótica de las falacias: Ética entre la “Pos-verdad” y la “Plus-mentira"
Fernando Buen Abad Domínguez, 6 julio 2017
Sus obras sobre Comunicación e Información

Lunes 10 de julio de 2017, por Redacción

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) invita a periodistas y medios a suscribir el Decálogo 10 fórmulas contra la posverdad, texto que recoge como propuestas las conclusiones de las jornadas celebradas el pasado mes de febrero y que surgió como respuesta de urgencia para frenar este fenómeno creciente de alarmantes consecuencias políticas, sociales y para la propia industria periodística. Añadimos, para concluir, el esclarecedor escrito de Fernando Buen Abad Domínguez sobre las falacias de la pos-verdad, patraña consustancial al capitalismo para seguir robando el producto del trabajo en cuyo cometido utiliza todo tipo de estrategias (represión, miedo, armas, idolatrías e ideologías y mentiras que se perfeccionan en laboratorios de guerra psicológica fabricantes de plus-mentira) para aniquilar lo que contradiga e interpele, lo incómodo o difícil, lo profundo y lo social: es un modo más de la ideología de la clase dominante, intolerante y excluyente. La red de plus-mentiras en que se sustenta la ’posverdad’ inunda el cuerpo social y lo hace adicto a las mentiras, a la ingeniería de la plus-mentira, inyectando odio coagulado en forma de intolerancia para aniquilar a lo otro, lo diferente, lo popular y revolucionario. La ’posverdad’ y la plus-mentira no son novedades ni hallazgos teóricos actuales ---Hitler se hacía llamar ’socialista’ y Franco ’en nombre de Dios’ realizó diabólicas matanzas---, lo ’nuevo’ es el uso del ’prestigio’ de las tecnologías subordinadas a sus crímenes para hacer más contundente el desprestigio de la verdad. El capitalismo manipula la percepción y las creencias con rumores y calumnias, con sobrecarga acelerada de información falsa, denomina ’crisis humanitaria’ a las luchas sociales, impone ’guerras económicas’, afirma que la voluntad popular no es fiable para que no se reconozca la verdad de las luchas y dejen de tener importancia, en definitiva, la ’posverdad’ o plus-mentira es otro campo de guerra en la Batalla de las Ideas.

El manifiesto Contra la posverdad, noticias falsas o fake news afirma: “Las noticias falsas son una amenaza para la libertad de información y para la democracia. Hacemos un llamamiento a la sociedad civil, el Estado, las organizaciones políticas, medios, periodistas y empresas tecnológicas a enfrentarse con firmeza a esta lacra en defensa de un entorno informativo fiable y responsable”.

Este documento, tras su publicación en la clausura de las jornadas, fue recogido por organizaciones en defensa del periodismo, como la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), y medios de diferentes países, en particular de América Latina.

Señala la PDLI que, más allá de esta difusión, entiende necesario formalizar el compromiso de todos los agentes implicados con las propuestas que se recogen e insta a periodistas y medios a suscribirlo de forma explícita.

Para ello sólo es necesario escribir a contacto@libertadinformacion.cc indicando la voluntad de adherirse al documento y especificando si se suscribe a título individual o en nombre de un medio u organización.

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manifiesto ’fake news’

Súmate a la lucha contra las #fakenews

Plataforma en defensa de la libertad de información, 30-06-2017

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) invita a periodistas y medios a suscribir el Decálogo “10 fórmulas contra la posverdad” que desde la Plataforma se está impulsando.

El texto recoge las conclusiones de las jornadas [1] celebradas el pasado mes de febrero y que surgió como respuesta de urgencia ante un fenómeno creciente cuyas consecuencias políticas, sociales y para la propia industria periodística son alarmantes.

10 fórmulas para hacer frente a las noticias falsas

Manifiesto:

“Las noticias falsas son una amenaza para la libertad de información y para la democracia. Hacemos un llamamiento a la sociedad civil, el Estado, las organizaciones políticas, medios, periodistas y empresas tecnológicas a enfrentarse con firmeza a esta lacra en defensa de un entorno informativo fiable y responsable.

1. Todos los actores de la cadena informativa están llamados a combatir, y no fomentar, la difusión de noticias falsas. Aunque el primer responsable de la difusión de noticias falsas es quien las fabrica, todos los actores de la cadena de producción y distribución de contenidos deben estar comprometidos en actuar contra su propagación.

2. Debe llegarse a una definición consensuada, bajo los principios de la libertad de información y expresión, sobre qué debe considerarse bulo o noticia falsa y qué no, de modo que se protejan formas de expresión legítimas como la sátira o la crítica social.

3. Los medios deben comprometerse a informar de la fuente, autor, fecha y procedencia de los contenidos que elaboran o de los que se hagan eco.

4. Desde los poderes públicos se promoverán campañas de ‘alfabetización mediática y digital’ que mejoren las competencias de los ciudadanos en esta materia. Además, se impulsarán herramientas que permitan al público, por sí mismo, verificar la fiabilidad de un contenido, cabecera o sitio web.

5. Las empresas de distribución de contenidos deben desarrollar mecanismos que penalicen, y no premien, los bulos así como herramientas que permitan filtrarlos del torrente de contenidos que se comparten.

6. Los medios de comunicación y los periodistas son responsables de cumplir sus obligaciones éticas en el ejercicio de su función. Los códigos deontológicos deben incluir sanciones que penalicen malas prácticas y la difusión de infundios que deslegitiman el periodismo. La rectificación de contenidos erróneos será de acuerdo a las exigencias más estrictas. Los medios y periodistas, además, darán herramientas a su audiencia para que corrija las informaciones que sean inexactas.

7. El periodismo de “código abierto” es uno de los mejores antídotos contra la publicación de noticias falsas. Los medios facilitarán, en la mayor medida posible, la trazabilidad de sus informaciones y contenidos: mostrando las fuentes, cómo se ha obtenido la información, el método de elaboración y la autoría.

8. Las técnicas de verificación de contenidos, promovidas tanto desde los medios como desde organizaciones, deben cumplir los estándares internacionales [2] consensuados en esta materia. Entre otros: apartidismo e igualdad en la aplicación de técnicas de fact-checking ; transparencia en las fuentes; transparencia en los recursos y en quién promueve la iniciativa; transparencia en la metodología y honestidad en la publicación de correcciones.

9. Todas las formas de comunicación deben ser responsables en combatir, y no promocionar, la difusión de contenidos falsos. Las campañas promocionales, sean comerciales, políticas o de cualquier tipo de organización, evitará estas prácticas en su estrategia comunicativa.

10. Las iniciativas promovidas por los Estados y las organizaciones políticas serán respetuosas con los estándares internacionales sobre protección de la libertad de expresión e información. En particular, se evitará el Derecho penal como instrumento para combatir las noticias falsas y cualquier forma de injerencia política en el normal funcionamiento de los medios”.

Cómo firmar el Decálogo

Este documento, tras su publicación en la clausura de las jornadas, fue recogido por organizaciones en defensa del periodismo, como la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y medios de diferentes países, en particular de América Latina.

Sin embargo, más allá de esta difusión, nos parece necesario formalizar el compromiso de todos los agentes implicados con las propuestas que aquí se recogen, y es por lo que animamos a periodistas y medios a suscribirlo de forma explícita.

Para ello sólo es necesario escribir un correo electrónico a la dirección: contacto@libertadinformacion.cc indicando la voluntad de adherirse a este documento y especificando si se suscribe a título individual o en nombre de un medio u organización.

También puede hacerse mediante formulario aportando esa misma información.

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Noticias falsas, periodismo y posverdad
PDLI, 22-02-2017

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’pos-verdad’ - ’fake news’
propiedad privada
derecho a la información
capitalismo y lucha de clases

Semiótica de las falacias: Ética entre la “Pos-verdad” y la “Plus-mentira"

Fernando Buen Abad Domínguez [3]

teleSUR 04-07-2017

Cuba, Isla Mía 06-07-2017

Urge intervenir la noción de “Pos-verdad” -con una buena dosis de pensamiento crítico- para radiografiarla hasta saber qué contiene y a qué propósitos tributa su uso. Sus definiciones la pintan como una forma “emotiva” de la mentira para manipular la “opinión pública” … para subordinar los hechos a las habilidades emocionales del manipulador. Es la mentira que prescinde de los hechos, que los arrodilla ante los intereses del enunciado para revertir (pervertir) la relación conocimiento-enunciación. El conocimiento se convierte en producto del enunciado y no al contrario. La realidad se convierte en un estorbo o en una anécdota decorativa -o prescindible- del enunciado. Una figura “retórica” más importante que la propia verdad. De cualquier manera parece ser necesario interpelar a la noción de “pos-verdad” con otra noción de contraste dialéctico que llamaremos aquí “Plus-mentira”. Incluso la construcción histórico-social de la “verdad” debe ser obra crítica.

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pos-verdad = mentira y manipulación emotiva

En todos los sistemas económico-políticos que dividen a la sociedad en opresores y oprimidos, la mentira es un dispositivo consustancial o, dicho de otro modo, son mentirosos por definición. Sistema mentiroso que se basa en robar el producto del trabajo, con estratagemas diversas, que usa represión, miedo, armas, idolatrías e ideologías. La dictadura de las creencias y las supercherías. Mentiras que se perfeccionan en laboratorios de guerra psicológica fabricantes de “Plus-mentira”. Ahora quieren imponernos como “verdad” su reino de la des-honestidad y la anti-política. La fachada fagocitando el contenido; las técnicas de persuasión produciendo crisis de confianza; la política huérfana de sociedad. Se trata de aniquilar lo que contradiga, lo que interpele, lo incómodo, lo difícil, lo profundo y lo social. Es un modo más de la ideología de la clase dominante en su fase intolerante y excluyente. Uno de sus modos más extremos y contradictorios que se “justifica” con “posverdades” creadas exprofeso y con tono “académico”. Medios para coagular el odio de clase como “verdad” que aniquila “lo otro”.

Con la “pos-verdad” y la “plusmentira” ya no habría rumores “falsos” … todo es “verdadero” mientras sirva para obturar la realidad. Se la usa para destruir al rol del Estado, para invisibilizar escenarios de represión y crimen, para ocultar fraudes electorales de todo tipo. La “pos-verdad” endiosa a los monopolios de guerra ideológica hacia públicos entrenados para no exigir “pruebas” ante ninguna calumnia, públicos entrenados para omitir “re-preguntas” y, especialmente, para no interrogarse a sí mismos sobre su información verdadera. Públicos entrenados para la “pereza mental”.

Ellos anhelan audiencias modeladas como repetidoras automáticas de falacias dramatizadas por la coyuntura donde domina el punto de vista hegemónico que anula los cánones de veracidad. Que los “hechos” queden sepultados por el énfasis, por las exageraciones y por todos los estereotipos imaginables. La red de “plus-mentiras” en que se sustenta la “pos-verdad”, se propone recorrer a lo ancho y a lo largo, a lo alto y a lo profundo … el cuerpo social para hacerlo adicto a las mentiras. Adicto a la ingeniería de la “plus-mentira”. Inyectarle odio coagulado en intolerancia para aniquilar lo otro, lo que implique a lo diferente … lo que implique a lo popular y a lo revolucionario. Imponer la negación compulsiva de la “verdad” su necesidad de existir, negarle su razón de proceder y negarle el ser.

La “plus-mentira” liberada de toda culpa o penitencia. La “plusmentira” basada en la inmoralidad misma. El vacío de principios. La desfiguración alevosa de la realidad como signo de clase. El dogmatismo de la falacia, el fundamentalísimo de la irracionalidad impune. Y entonces lo falso es real.

Acaso el “plus” de la mentira en la “pos-verdad” sea su capacidad de consenso aplastante, su manera de obturar la duda. Incluso su glamour autoritario. La “plus-mentira” basada en componentes dinámicos de usurpación simbólica para asesinar la verdad con las banderas de lo que se niega o se combate. Hitler se hizo llamar “socialista”, Franco en nombre de Dios produjo matazones diabólicas. Así que ni la “pos-verdad” ’ni la “plus-mentira” son novedades ni hallazgos teóricos actuales y acaso un factor decisivo, o de su vigencia, sea el uso de las tecnologías subordinándolas a sus fechorías. La tecnología aporta su “prestigio” para hacer más contundente el desprestigio de la verdad. Total pasará nada. Y todo conduce a la anti-política.

En esta reflexión hay un litigio filosófico profundo y crítico que atañe a la “verdad” sus búsquedas, encuentros y desencuentros siempre históricos. No sobre el valor de su existencia social e histórica sino sobre sus depredadores aunque en la “pos-verdad” se los niegue. Y todo esto pone de relieve la responsabilidad social por la verdad, su lugar y sus desafíos. La verdad en cada pliegue de la revolución, la verdad de las masas y para las masas. La verdad que expresa la ética política de la lucha emancipadora. La verdad desde las bases con sus derrotas y sus victorias. La verdad y sus procesos, sus logros reveladores como saltos cualitativos de conciencia y compromiso. La verdad que es táctica inmediata de combate, la verdad revolucionaria siempre. En suma, si el capitalismo anhela manipular la percepción y las creencias con rumores y calumnias, con sobrecarga acelerada de información falsa para decir que hay “crisis humanitaria” donde hay luchas sociales; para imponer “guerras económicas” y decir que la voluntad popular no es confiable o lograr que nadie pueda reconocer la verdad de las luchas y eso deje de tener importancia … entonces la “plus-mentira” también es un campo de guerra en la Batalla de las Ideas.

Fernando Buen Abad Domínguez - Premio Nacional de Periodismo 2017 (Publicado 01-07-2017) LaNuevaRepublica.org - @NuevaRepublica (Venezuela, Junio 2017)

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Semiótica de las falacias: Ética entre la “Pos-verdad” y la “Plus-mentira"
Fernando Buen Abad
teleSUR, 04-07-2017 & artículos
Cuba Isla Mía, 06-07-2017
Rebelión, 06-07-2017 & artículos
Voltaire-Aporrea-Alainet-Eco Portal Net
Blog de FBAD

Semiótica de las falacias: Ética entre la “Pos-verdad” y la “Plus-mentira"

Fernando Buen Abad Domínguez

teleSUR, 04-07-2017 & artículos

Cuba Isla Mía, 06-07-2017

Rebelión, 06-07-2017 & artículos

Artículos: Voltaire-Aporrea-Alainet-Eco Portal Net

Blog de Fernando Buen Abad Domínguez

(10 de julio de 2017)

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pos-verdad:
’ejemplar’ transición

[1

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pos-verdad trump

VÍDEO | Noticias falsas, periodismo y posverdad

PDLI, 22-02-2017

El impacto de las noticias falsas en el periodismo y la democracia ha sido el tema de las jornadas que la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) ha celebrado en el Espacio de Prodigioso Volcán.

El acto, que fue Trending Topic analizó el alcance del fenómeno, sus dinámicas, sus efectos sociales, culturales y políticos, así como el papel de cada uno de los actores de la cadena informativa, a través de tres sesiones temáticas.

Entre otros ponentes, intervinieron: David Alandete, director adjunto de El PaísVirginia Pérez Alonso, adjunta a la directora de Público, o Juan Luis Sánchez, subdirector de eldiario.es. También participaron los responsables de las principales iniciativas promovidas desde los medios para rastrear y desmontar infundios como “Maldito Bulo”, de los creadores de “Maldita hemeroteca”; “El cazabulos”, de eldiario.es; o “El Tragabulos”, de ‘Verne’.

El periodismo y los medios ante las noticias falsas

La función de verificación que deben cumplir los medios en un entorno comunicativo de sobreabundancia y ruido, la influencia de un modelo de negocio basado en el “click” y la tensión verdad vs. honestidad fueron algunos de los temas abordados en la primera mesa.

Internet y fake news

Cinco mujeres con una amplia trayectoria en el campo de Internet y las tecnologías fueron responsables de analizar el papel de la Red, y el de plataformas como Google o Facebook, en la difusión de noticias falsas:

Lucía González, periodista y responsable de ‘Verne’Paloma LLaneza, abogada, Head of Information Technology y socia de RAZONA; Marilín Gonzalo, periodista especializada en tecnología y Jefa de producto en Vozpópuli; Marga Padilla, ingeniera informática y hacker; y Yolanda Quintana, periodista y autora de los libros “Ciberguerra” y “Ciberactivismo”.

Efectos sociales, culturales y políticos de las noticias falsas

Para analizar las causas sociológicas que favorecen la difusión de noticias falsas, la perspectiva del lenguaje y sus implicaciones políticas, la última mesa contó con la intervención de Luis García Tojar, profesor de sociología y comunicación política en la Universidad Complutense de Madrid; Elena Álvarez Mellado, lingüista computacional e Imma Aguilar, periodista y socia en MAS Consulting.

Además, Joan Barata, jurista, asesor de la OSCE y otros organismos internacionales sobre libertad de información y colaborador de la PDLI, analizó los pros y contras de las posibles soluciones regulatorias para afrontar el problema de las noticias falsas.

10 fórmulas contra las noticias falsas

Como conclusiones del acto, la PDLI presentó el documento “Contra la posverdad: 10 fórmulas para hacer frente a las noticias falsas”, un decálogo de propuestas para prevenir la propagación masiva de bulos y a sus efectos.

[2- International Fact-Checking Network fact-checkers’ code of principles, Poynter

- El Objetivo - Post-Assessment report, 23 May 2017 (El Objetivo, La Sexta, Verificación de contenidos y sugerencias), International Fact-Checking Network fact-checkers’ code of principles (Estándares Internacionales).

[3Fernando Buen Abad Domínguez es mexicano de nacimiento, (Ciudad de México, 1956) especialista en Filosofía de la Imagen, Filosofía de la Comunicación, Crítica de la Cultura, Estética y Semiótica. Es Director de Cine egresado de New York University, Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Master en Filosofía Política y Doctor en Filosofía. Miembro del Consejo Consultivo de TeleSur. Miembro de la Asociación Mundial de Estudios Semióticos. Miembro del Movimiento Internacional de Documentalistas. Miembro de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. Rector-fundador de la Universidad de la Filosofía. Ha impartido cursos de postgrado y conferencias en varias universidades latinoamericanas y obtenido distinciones diversas por su labor intelectual. Actualmente es Director del Centro Universitario para la Información y la Comunicación Sean MacBride.

Algunos de sus escritos más significativos sobre Comunicación e Información:

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Filosofía política de la responsabilidad socialista en materia de comunicación
Fernando Buen Abad Domínguez 2010

- Filosofía política de la responsabilidad socialista en materia de comunicación, Fernando Buen Abad Domínguez, Conatel, Caracas Venezuela, 2010

PDF - 1.2 MB
Filosofía de la Comunicación
Fernando Buen Abad Domínguez 2006

- Filosofía de la Comunicación, Fernando Buen Abad Domínguez, Ministerio de Comunicación e Información, Caracas, Venezuela, marzo 2006

PDF - 150.5 KB
Manifiesto de la Comunicación
Fernando Buen Abad Domínguez 2006

- Manifiesto de la Comunicación, Fernando Buen Abad Domínguez, Fundación Federico Engels, marzo 2006

PDF - 81.2 KB
Manifiesto de la Imagen
Fernando Buen Abad Domínguez
Instituto de Investigaciones sobre la Imagen
Revista Digital Universitaria
Volumen 7 Número 12
10 de diciembre 2004

- Manifiesto de la Imagen, Fernando Buen Abad Domínguez, Instituto de Investigaciones sobre la Imagen, Revista Digital Universitaria, 10 de diciembre 2004 • Volumen 7 Número 12