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K. A. García-Salmones
Indymedia Euskal Herria (Euskara eta Kultura)
12 abril 2009

La hipotesis Gernika/Kenia del euskara

Domingo 16 de mayo de 2010, por Redacción

En un tiempo lleno de riesgos y oportunidades en todo el planeta en el que, por ejemplo, se ha hecho posible que haya un presidente negro en los EEUU, lo que es un avance democrático indespreciable, también es posible que la nación vasca por siglos negada sea reconocida en Europa y en el mundo como se merecen todas las naciones que lo componen. Para abundar sobre este tema de Europa, el Mundo y la Nación Vasca en el campo cultural, adjunto este trabajo sobre la paleohidronimía vasca, europea y mundial, en el que desarrollo la hipótesis Gernika/Kenia del euskara.

Tabla de paleohidrónimos mundiales .

En síntesis, si el grueso de esta investigación científica es correcta, y discerniendo entre idiomas y lenguas, donde idiomas son las lenguas que contienen raíces canónicas propias y las lenguas son las múltiples variaciones surgidas de ellos a partir del neolítico, el euskara sería a la vez el idioma más moderno de entre el puñado de paleoidiomas que surgieron en la Segunda Gran Diáspora Humana desde el continente africano hacia los cinco continentes y, a la vez, la más antigua lengua europea .

Este doble carácter moderno-conservador, moderno en cuanto a la novedad que significó la renovación de las raíces canónicas del paleoidioma mundial bajo las mediaciones del Último Máximo Glacial, siendo no una lengua aislada sino el idioma de una población que estuvo en gran aislamiento durante varios miles de años, que se corresponden con el periodo Solutrense y, probablemente, la mayor parte del Magdaleniense.

Inversamente, sería la lengua más ’conservadora’ dado que por la propia fuerza de su acumulación cultural, a pesar de las distintas renovaciones que ha experimentado debido a los cambios de modo de producción, sostendría una resistencia natural a ser subsumido por idiomas foráneos precisamente por su carácter de lengua originada en el idioma más moderno de entre los surgidos del paleoidioma, formado quizás desde 100.000 años antes del presente científico internacional (1948) entre el lago Turkana, el monte Kenia, el Kilimanjaro, en el Valle del Rift.

En suma, el euskara en esta hipótesis sería no sólo el idioma de Europa sino, y principalmente, el que se forjó en Europa. Además del idioma que corresponde desarrollar y universalizar a la nación vasca, Euskal Herria, en Europa y en el mundo.

introducción

- ni ¿la primera palabra para decir río?.

- el topónimo mar negro.

- la superinundación donyo-egere y la toponimia prebaskona.

- la paleohidronimia baskona y el último máximo glacial.

- la hidronimia baskona-nyo-egere de la península ibérica.

- el topónimo gernika y las diferencias paleohidronímicas entre lo baskon y lo indoeuropeo.

- la hipótesis gernika/kenia del euskara.

bibliografía y recursos empleados.
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Introducción

En este texto parto de la hipótesis del parentesco genealógico entre estos cinco
paleohidrónimos o antiguos nombres de lugares geográficos relacionados con las aguas
(Urizenak): Niger, Niagara, Negro, Kenia y Gernika. Y sobre esta investigación expongo la
hipótesis Kenia/Gernika del euskara.

Como sabemos, Theo Vennemann y Elisabeth Hamel, del Laboratorio de Lingüística
Teórica de la Universidad Ludwig-Maximilian de Münich, defendieron la teoría de la
expansión baskona por la Península Europea durante el final de la última desglaciación,
en su artículo publicado en la Revista Spektrum: ’’El baskón, primera lengua de Europa’’ [1], [2]. Lo hicieron a partir de la distinción de una regularidad en ur, ar, iz y salm en los nombres de los rios de la Península Europea, regularidad que los relaciona con el euskara actual.

Vengo realizando observaciones tocantes a la toponimia euskara desde hace dos
décadas, y muy especialmente la que se refiere al substrato toponímico más antiguo, de
manera que sobre esta base he procurado profundizar la línea de investigación de
Venneman y Hammel siguiendo varias pistas.

La primera pista que me ha permitido extender y ensanchar el modelo paleohidronímico
de Venneman y Hammel, junto a las claves que expone Josu Naberan en Hitz, Ele eta
Berba
, las tres raices que forman el euskara, es la determinación de los límites de la
extensión geográfica alcanzada por la antigua hidronimía baskona en la Península
Europea. En esta materia, es especialmente importante la hidronimia de los Balcanes y de
Europa Oriental, la Griega Antigua, particularmente la hidronimización Jónica, la Anatólica,
y, obviamente, la hidronimía comparada de las lenguas rusa, turca, búlgara, ucraniana y
rumana. Los paleohidrónimos en estas lenguas llevan a distinguir una hidronimia que
podemos denominar ’’donítica’’, más que indoeuropea, paleohidronimia que,
efectivamente, está emparentada con la paleohidronimia baskona a través de la
paleohidronimia africana, más antigua, y a partir de la cual se desarrollaron las dos
grandes paleohidronimias presentes en la Península Europea.

Ni ¿La primera palabra para decir río?

Mi conclusión es que si. La frontera entre las paleohidronimias europeas, una baskona
claramente definida por Venneman y Hammel y bien conocida, por lo demás, en los
estudios topónimos de la euskarología, en ibar, izaran (salm), uri, y otra que
denomino donítica, en do y ni, se encuentra en la línea de los ríos Danubio, Dnieper,
Doniz, Dniester y Don. En estos hidrónimos hay dos substratos claramente distinguibles,
uno de los cuales es baskon, puesto que si analizamos estos hidrónimos a partir de sus
raíces nos encontramos con estas formaciones de raíces canónicas de accidentes
geográficos de las aguas:

-  Hidronimias baskona y donítica en Europa del este

doni + urbion: Danubio/Donau

doni + ibar: Dnieper

doni + izturitz: Dniester

doni + iz: Donez

Don

La conclusión que se obtiene en esta observación es que la hidronimia baskona es
más antigua en los Balcanes que la hidronimia donítica, pues la normativización en la
convención doni, y el uso de las descripciones geográficas de detalle en euskara en los
actuales nombres concretos o de distinción de los ríos así lo demuestra. Sin embargo, la
hidronimia donítica y la hidronimia euskara están emparentadas ...

Del mismo modo que urbion es una formación de radicales paleohidronímicos
(Urizen aintzainek) compleja, compuesta por ur + iz + bi + ar + on, -corriente de agua en
valle abierto
-, que da en uribe, de donde river/rivus/río, doni se descompone en do + ni.

Inmediatamente vemos que la raiz ni remite a otra hidronimia con una extensión
mucho mayor que la euskara y la donítica. La raíz ni, río, está presente en las dos
grandes paleohidronimias europeas, las engloba a ambas y la encontramos en África,
Asia y América. Es, pues, más antigua.

El Mar Negro

La hipótesis más difundida de la toponimización del Mar Negro con este nombre
sostiene lo siguiente:

Por lo que al nombre se refiere, es probable que la antigua denominación
griega ’pontos euxeinos’ (mar hospitalario) sea un eufemismo. El nombre
moderno, sin embargo, se deriva de la lengua turca: en turco el Mar Negro se
llama ’Kara Deniz’ (mar negro), mientras que el Mediterráneo se llama ’Ak
Deniz’ (mar blanco). Ahora bien, los colores ’negro’ y ’blanco’ tenían, en la
antigua tradición turca, el sentido de ’septentrional’ y ’meridional’, así que los
nombres ’Kara Deniz’ y ’Ak Deniz’ significan simplemente ’Mar del Norte’ y
’Mar del Sur’, con respecto a Turquía, naturalmente. El nombre ’Mar Negro’, a
través de su traducción francesa (Mer Noire), se difundió por toda Europa a lo
largo de los siglos XVII y XVIII y acabó imponiéndose
”.

Sin embargo, la entrada en Wikipedia Rumania para Mar Negro dice lo siguiente:

’’Marea Neagră este o mare din bazinul atlantic, situată între Europa şi Asia, care se
învecinează cuRusia, Ucraina, Romania, Bulgaria şi Georgia
 [3]’’.

Es cierto que en toponimia moderna no es raro distinguir ríos, montañas y mares con
palabras como blanco, negro, rojo, amarillo, pero la formación neagra, ne + agra, remite a
un hidrónimo, y de hecho también la palabra negro remite a un hidrónimo.

Veamos, el nombre kara/koro/kro donítico, en origen es sinónimo del baskon maru,
color, en sentido de pintado, con color. De aquí que en ruso negro se diga ’’chiorniyi’’,
o lo que es lo mismo, color negro. Mientras que en sánscrito se dice ’’KRSNa’’ y aplicado
a las personas ’’kRSNaaGga’’, claramente con significado de ’’color negro’’. En cambio, en
griego Color, es verde, de koro + lore, de aquí clorofila. Y de aquí la noción de color, que en
euskara es maru. Lo que queda en pié es que a negro en los idiomas doníticos y
turcomanos se le distinguía con la raíz niyi, ruso, y na y naagaa, en dos de las
acepciones del compendio sánscrito. Y todas estas palabras tienen relación radical con
las palabras niger y neagru que, a su vez, tienen que ver con importantes hidrónimos
como rio Níger y Mar Negro.

Se sabe que en toponimia, en general, cuanto más vasto es un topónimo más antiguo
tiende a ser. Lo mismo vale para sus raices canónicas, y entre el Rio Niger y el Mar Negro
volvemos a encontrar la raíz ni en el Río nilo, mientras que no sólo en hidronimia
donítica sino que igualmente en mitología hidronímica del entorno del Mar Negro y el
Mediterráneo tenemos representada esta raíz ni con toda claridad en las ninfas, nissos,
neptuno y poseidon. En cuanto ager, ger, geo, tiene el sentido de tierra, aunque la
misma raíz en euskara contiene el sentido de inerte.

Creo que los etimólogos indoeuropeistas minusvaloran cuando no desprecian la
importancia de las paleohidronimias africanas en la formación de las paleohidronimias
europeas, y que una de las razones para desasistir los estudios de la paleohidronimia baskona proviene precisamente del eurocentrismo, porque al comparar estas
paleohidronimias se distingue con toda claridad su origen común africano, lo que parece
molestar a los etimólogos. Pero el caso niger, concepto paleohidronímico desde el que
se construyó el concepto negro, no deja lugar dudas: En paleohidronimia no hay una
presunta protolengua indoeuropea sino una paleohidronimia afro-asio-americana
.

Es muy probable que se llamara niger a los habitantes de aguas arribas del nilo, quizás
desde el paleolítico, es muy probable también que el hidrónimo niager haya pasado a
nombrar el color de su piel, luego los colores oscuros en general, y finalmente a la
población de piel negra. Pero niager es asímismo una formación conceptual,
ccompuesta por niz, y ager, con significado de fuentes de un río, y luego de río. Por
ello, si todo esto es correcto, el empleo de este hidrónimo en el Mar Negro, en realidad
Neagru, lo mismo que Niágara, nos conecta inmediatamente con la teoría del geólogo
Pitman sobre la inundación hace 7.000 años del Mar Negro. El empleo del hidrónimo
niager en ese mar implica que, a determinado punto de la desglaciación y en lapso
temporal cuya duración desconocemos, la cuenca del lago anterior fue llenándose por
medio de varias fuentes de agua de tipo catarata o de gran caudal.

La definición niager, unida al relato de Noé bíblico, si es correcta, lleva a pensar la
hipótesis de un proceso de llenado del Mar Negro más prolongado que el propuesto por
Pitman, desde -10.000 hasta -7.000 años antes del presente, desde una profundidad
mayor que la que marca el límite de las aguas saladas superficiales, en dos etapas, una
rápida en términos geológicos, de 3.000 años, a un ritmo de varios centímetros al año, y
mediante grandes cascadas y torrentes de agua durante la desglaciación, y otra de agua
salada, quizás catastrófica, hasta llegar al actual nivel en conexión con el Mediterráneo.

La paleohidronimia afro-asio-americana, o niagérica, en ni y ni + ager, que aparece
en America con paleohidrónimos como rio niagara, entre los hurones, y en tenesse,
missisipi, misouri, o en lago nicar(agua), que distinguimos en los ríos rusos y de
Asia del Oeste en el hidrónimo doni y neagru, neckar, en selva negra, y en el
empleo de este hidrónimo como niyi, naagaa, para denominar un ’’color’’, pero que
aparece, como veremos luego, también en el área de los paleohidrónimos baskones, tiene
su epicentro difusor en África. Allí encontramos hidrónimos como rio nilo, y los dos ríos
niger
. Esta conclusión es consistente con la teoría paleoantropológica de la Segunda
Gran Diáspora Humana, desde hace 60.000 años, denominada ’’Desde Africa".

- el texto completo en el fichero PDF adjunto.

- fuente: indymedia euskal herria.

- Relacionado.

- Cours de basque avec AEK

- "Provisional bibliography- Essay for a basque language bibliography" Wikipedia (17-05-2010).

(16 de mayo de 2010)